Nueve.

colombresCada año, lo mismo. No me lo tengan muy en cuenta. Llega el día de autos y se me pone la cabeza un poco regular, con las neuronas ahí dentro haciendo eco mientras se resisten a salir del letargo vacacional. O no. Quizá se niegan a ponerse en funcionamiento porque es imposible estar a la altura un día como hoy. Eso no está en su convenio colectivo y se me han puesto en huelga. Porque hace exactamente nueve años que yo cumplí nueve (meses) y me convertí en espía a lo 007, con una nueva identidad y una misión de alto riesgo.Eso altera un poco el subconsciente. Vintage, Mamá Vintage. Agente encubierto al servicio de la maternidad con licencia para reñir. Pero también para querer. Infinito. Que los espías son muy de amor. Y de Martini, pero eso lo dejamos para dentro de otros nueve. Feliz cumpleaños, Julia.

¡Feliz Miércoles!

Mary Wilson

El pinchadiscos: Ahora sí.

piesQueridos followers, es hora de abrir un paréntesis en el contenido bloggeril. De momento este espacio, por un ídem de un par de semanas, o tres, según se vaya dando la cosa, quedará cerrado por vacaciones. Eso sí, como MacArthur, me voy, pero volveré. Tengo en el tintero digital un montón de asuntos que tratar con ustedes y que ordenaré en este descanso estival para darles cuenta cuando termine. No se me vayan muy lejos, relájense todo lo posible y disfruten aún más. Nos vemos a la vuelta porque sí, Ahora sí, Vacaciones:

¡Feliz Lunes!

Mary Wilson

El pinchadiscos: River deep, mountain high.

img_3555Dicen que la energía no se crea ni se destruye, que se transforma. Básicamente como el filete de ternera. Ustedes igual se creen que el Big Bang fue el universo que implosionó y explosionó y toda la movida a tope. Qué va. Aquello fue un niño antediluviano en su hábitat natural alimentado por una madre vintage a base de filetes de lo que fuera o fuese al que el asunto se le hizo bola.Y luego, ya saben. Cosas que hacen boom, que diría Kiko Amat. Y encima cobraría, lo estoy viendo: mira cómo me lo has puesto todo, me vas a matar a disgustos, ya verás cuando se entere tu padre y es la primera vez que me siento en todo el día. Como tiene que ser.

Pero esas cosas pasan, queridos followers, con el filete, con la energía y con el amor. No aparecen y desaparecen así, de repente y en el ipso facto, sino que con el tiempo y alguna ayuda más o menos afortunada, o no, se van transformando y creciendo y llevándonos más lejos de lo que jamás hubiéramos imaginado. Centrales nucleares, rajas de chorizo bajo los sofás y sonetos de Quevedo avalan la teoría de la retro madre: hay cosas que existen de siempre y son imposibles de destruir. Podríamos incluir también a las pelusas de polvo en esta categoría, pero de momento su eternidad se encuentra en proceso de estudio.

Sobre esto que les comento de la energía, ya habrán oído ustedes hablar. De lo de la carne, ustedes, madres del mundo, coincidirán conmigo. En lo de l’amour, sólo tienen que darle al play para entender esta teoría. Suenan The Easybeats, River Deep, Mountain High:

¡Feliz Lunes!

Mary Wilson

 

 

Viernes: Metafísica Infantil.

VENTANAConfesiones a terceros:

“- Mi madre a veces es un poco pesada… Por cierto, que cuando digo esto me viene a la cabeza un chupa-chups…”

Nunca un desahogo tuvo tanto lirismo. Surrealismo puro y duro: lo onírico y lo poético dándose la mano con la verdad de la maternidad. Una artista de las vanguardias, vaya.

¡Feliz Viernes!

Mary Wilson

Viernes: Metafísica Infantil.

mojadaLa importancia de un buen eslogan:

“- Cuando sea mayor, voy a crear una empresa. Voy a guardar el dinero de la gente y cuando lo necesiten, se lo doy.

– ¡Ah! Vas a fundar un banco…

– No. Lo mío va a ser diferente. Les diré que me paguen por guardarles el dinero todo el tiempo que quieran. Y cuando quieran, se lo devuelvo.

– Sí, un banco, Julia…

– Que no, que no quiero que sea un banco. Que sea otra cosa.

– …

– Ya tengo el lema publicitario: ¡¡¡AHORRA o nunca!!!

El sistema no sé si lo tenemos claro, pero el marketing lo tenemos dominado. Vamos, lo fundamental.

¡Feliz Viernes!

Mary Wilson

Reflexiones de la madre vintage: Ficciones.

No sé en qué momento de mi existencia ocurrió, pero es así. Se pongan como se pongan. La vida de esta madre, y creo, con la esperanza de tener compañía en este trance, que esta afirmación puede abarcar al género materno en todas sus manifestaciones, está marcada por la ficción (y si no, me lo dicen ustedes en comentarios, porfaplís, para dejarme hundida en la más absoluta y solitaria de las miserias). Indeleble e indisolublemente, algo así como la celulitis a nuestras caderas mediterráneas, pero ésa es cuestión harto sensible y susceptible de ser abordada con la delicadeza que merece en entradas posteriores.13570197_1025461600902107_901381069_o

La ficción, además de alegrar la vida de los vástagos y permitir realizar en situaciones límite a las progenitoras determinadas actividades vitales tales como ducharse en soledad, ilustra de manera gráfica la vida de una madre hasta límites insospechados. No sé ustedes, pero la que suscribe es incapaz de ir pedaleando en bici con la heredera por los senderos de la vida y no tararear la sintonía de entrada de Verano Azul. Se ha convertido en una mezcla de Chanquete, sin acordeón y sin barco, y el Piraña. Tal cual.13589179_1025461594235441_334305891_o

Y ha perdido el glamour totalmente. No puede calzar tacones para correr detrás de la infantería sin parecer un trasunto de Chiquito de la Calzada perseguido por el Coyote, bip bip, cargada con un bolso que ya no admite proporciones mínimas, sino que bien podría ser el que portaba Mary Poppins, con toda la tecnología del Inspector Gadget, eso sí, adoptando la apariencia física del gato cósmico. Sí, queridos followers, ha mutado hasta ser exactamente Doraemon. Y en algunos momentos, con los apéndices capilares en sus extremidades de Macario. Muy bonita de ver, señores. Qué le vamos a hacer.13621901_1025461604235440_149653665_oLo bueno de esto es que siempre hay algo que sirva en las profundidades del totebag, como lo llaman ahora los blogs de tendencias. Hay casos de madres que han recargado la batería del coche con un chicle, un clip, la piedra de un mechero usado y la tapa de un boli BIC mordida que han encontrado vagando por el fondo de su bolso. Si McGyver hubiera sido madre lo hubiera tenido mucho más fácil. Y eso sin contar el botiquín ambulante que puede atesorar consigo cualquier integrante del colectivo maternal, al más puro estilo Doctora Juguetes, que lo mismo te cura de una caída que te puede construir un apartamento en Marina D’Or, ciudad de vacaciones. 13588814_1025463857568548_348495774_oNo hay nada que hacer, no nos engañemos. Lo mismo que no podemos pensar en los glóbulos rojos sin que aparezca en nuestra mente la imagen de Érase una vez la vida, con los muñequitos rojos y las pompas de oxígeno a la espalda. Eso es así. Una intenta ir a la playa hecha un brazo de mar para emular los anuncios de destinos vacacionales y ligar bronce, piña colada en mano, mientras la heredera hace flanes de arena y la escena acaba resultando la misma que cuando Heidi corría por las laderas alpinas con la boca abierta y los brazos extendidos de par en par y Niebla dormitaba impasiblemente enorme y resignada. La que suscribe es Niebla, por si las dudas les asaltan. Aunque después de un día a la orilla del mar, disfruta de una apariencia más similar a la de un minion después de haber ingerido el suero PX-41.13588918_1025461610902106_331102812_o

Y así sucesivamente, podríamos poner ejemplos de cualquier situación y con cualquier serie, película o personaje. Dicen que la realidad supera a la ficción. Qué quieren que les diga, no lo tengo yo tan claro. A una la ficción la tiene bastante superada.

¡Feliz Miércoles!

Mary Wilson