El pinchadiscos: Le responsable.

limpiezaSe lo voy a confesar. A mí lo de ser multitarea se me da fatal. Vaya, que no me sale. No se empeñen. Ya sé que es axioma compartido y defendido hasta la saciedad la capacidad del género femenino de hacer varias cosas a la vez, pero la madre vintage declara su absoluta inutilidad para asumir más de una función con resultados satisfactorios. Y les aseguro que lo he intentado, por eso de la conciencia gremial y no dejar en feo al colectivo, pero nada, se me enredan las piernas como a Lina Morgan y se me acaban haciendo bola las tareas. Como el filete.

Así que no, queridos followers, ni estaba muerta ni estaba de parranda, ay leré leré.  Estaba con las labores propias de mi condición de madre vintage, sheriff del Condado de Mary Wilson Fotografía, mujer viejoven y trabajadora a tiempo completo pero jornada fetén de la ocupación standard que nutre afortunadamente nuestra economía familiar. Cambiando con la rapidez de Billy el Niño el frasco de amoniaco por la cámara, los fogones o el teclado informático según las necesidades del momento. En modo sucesivo y no simultáneo, por partes, como Jack el Destripador. Por salud mental y por evitar catástrofes, pero fundamentalmente por diligencia en el cumplimiento de las responsabilidades adquiridas. Y por transmitir por la vía de los hechos a la heredera de mis entretelas esa máxima tan de madre vintage que es “primero la obligación y luego la devoción.” Lo que viene siendo predicar con el ejemplo, you know.

El caso es que, cumpliendo con las responsabilidades del mundo 1.0, hemos ralentizado las tareas y citas virtuales quizá con excesivo relajo, pero como En faldas y a lo loco, nadie es perfecto, y aquí estamos para enmendar nuestro retraso. Porque sea en el formato que sea, de manera natural o sobrevenida, la que suscribe tiene también un compromiso con ustedes, followers de mi coraçao. En el fondo, una es, como Jacques Dutronc, Le Responsable:

¡Feliz Jueves!

Mary Wilson

 

Viernes: Metafísica Infantil.

img_5807Analizando el arte en los años ochenta:

“- Yo sé por qué salen desnudos en la portada de Deseo Carnal de Alaska. Como con Franco no se podía, aprovecharon después para fastidiar a Juan Carlos…

– (…) De todos modos, es un poco rollo eso, ¿no? Porque al final había desnudos en todos los lados: en las revistas, en la tele, en los discos, en las fotos…

– ¡Qué va! Es hipnotizante, como con Forrest Gump.”

No sé ustedes, pero yo le veo futuro como crítica de arte. O como analista político. La de juego que iba a dar en las tertulias, oigan.

¡Feliz Viernes!

Mary Wilson

 

El pinchadiscos: Todo nos parece una mierda.

La cosa está que arde, señores. Nivel Coloso. Yo aún diría más, como Hernández y Fernández: rozando el caso de la habitación 510 del Corona de Aragón. Con sucesos paranormales y calentita. Porque resulta ser que se ha destapado el Instagate, que viene a consistir en que se dice, se comenta, se narra que hay quien hace cosas feas. No se me vengan arriba y me pongan los dos rombos, que los tiros van por otro lado, el de las malas artes para conseguir followers y likes. Eso está poco bonito de ver y les vamos a poner de cara a la pared, en el rincón de pensar y sin postre de chocolate durante un mes. O dos.

Desde que estalló la bomba informativa, que diría José María García, no se habla de otra cosa, pero si les soy sincera, ni es algo nuevo bajo el Sol, ni me escandaliza. Todos conocemos en diferentes ámbitos de nuestro día a día a los especialistas en el escaqueo y el echarle morro a la vida, y qué es lo que más motiva al personal, era cuestión de tiempo que ese tipo de prácticas llegaran a Instagram. Tan triste y  tan cierto como que la piel de naranja existe. No nos vamos a hacer los sorprendidos ahora.

Allá cada uno con su conciencia y sus prioridades in the life, también se lo digo. La única razón de que les escriba estas líneas es la tristeza que me da que cada vez se generalice más la cultura de la estafa, del pelotazo cibernético, y la sensación de valer lo que muestran de ti tus redes sociales. Y llámenme rara, rancia o mediopensionista, pero no es el mundo en el que me gustaría educar a la heredera y, por muy salmón que sea la que suscribe, cuando una se mueve en el agua, acaba salpicada. Además, creo sinceramente que la estrategia seguida es errónea. Si de verdad quieren buscar followers, lo que necesitan no es un robot; es una madre. Lo que una madre no encuentre no ha sido inventado todavía. Hay pruebas empíricas al respecto.

Nada más que añadir sobre el particular. Ya se encargan de completar el post de hoy Astrud, Todo nos parece una mierda:

¡Feliz Miércoles!

Mary Wilson

 

El pinchadiscos: Alright.

Ustedes perdonen, pero les voy a hacer un Paco Umbral en toda regla. Más o menos. Porque el hombre hablaba de su libro y yo, a día de hoy, he perpetrado bastantes crímenes contra la literatura, en formato físico o virtual, incluso verbal, pero libros, lo que se dice libros, no he escrito ninguno. La humanidad y la RAE  agradecerán en algún momento que haya apartado de ellos este cáliz de amargura. O no, también pudiera ser. Si Jesulín grabó un disco y la Esteban escribió sus memorias, quizá haya un hueco para mí en el espacio literario. Ya saben que “hay gente p’a t’o.” El Gallo dixit.

Sea como fuere, eso pertenece al futuro y a una galaxia muy lejana, no al asunto que nos ocupa. No he venido aquí a hablar de mi libro, sino de mis fotos, queridos followers, que como conté allá por el mes de diciembre en instagram, han sido premiadas en la categoría de Sonrisas en el VIII Certamen de Fotografía ASISA, lo cual me llena de orgullo y satisfacción, como a JuanCar.  Y como hubo quien pidió ver las instantáneas galardonadas, aquí me tienen, regia y campechanamente a partes iguales, a medio camino entre el escritor y el Borbón. Muy bonita de ver.

Así que ustedes entenderán, que el estado actual de la madre vintage, además de rancio y un pelín croqueta, sea bien. Pero bien, bien. Nivel ninja. Como dicen los Supergrass, Alright:

¡Feliz Lunes!

Mary Wilson

Viernes: Metafísica Infantil.

spaghettiTarde de lectura:

“- (…) y todo se disipó… ¿sabes qué significa disipar, Julia?

– Sí: desaparecer, esfumarse…

– ¿Puedes poner un ejemplo? ¿Qué se disipó?

– Mmmm… Se disiparon… mmmm… ¡¡¡los macarrones!!!”

Comprendo que para la heredera, tal manjar pueda haber sido elevado a la categoría de sueño, ilusión, un ideal, pero creo que ni por esas puede admitirse semánticamente la construcción. Si quiere se lo miro, pero va a ser que no.

¡Feliz Viernes!

Mary Wilson

Reflexiones de la madre vintage: Ponte peluca!

Aparte de las listas, que a una madre en general y a esta que suscribe en particular le tienen comido el corazón, si hay algo que nos da la vida en esta casa es el mundo disfraz. Y no sólo porque justifique la acumulación de telares, objetos y cachivaches que bien pudieran ser utilizados en futuras ocasiones como atrezzo de los atuendos varios, no me hagan repetirles que “no es Diógenes, es coleccionismo” y añadir que es una actitud que pertenece al Sistema Maternal de Previsión, sino porque genera en sus participantes dosis de emoción, creatividad, trabajo en equipo y mucho divertido que rozan la estratosfera y/o alguna capa superior de la atmósfera que nos rodea. Así, sin exagerar ni una mijita.

La menda, que es un poco hipocondriaca en lo que a maternidad se refiere, pensaba que esto se había convertido en una tara importante y que le restaba seriedad en su papel de progenitora a los ojos del colectivo adulto que le rodea, cosa que por otro lado y por serles del todo sincera, le preocupa e importa exactamente cero patatero, las cosas como son, pero su desazón educadora quedó apaciguada tras conocer las bondades de disfrazarse en este vídeo de su admirada Nuria Pérez. Igual que cuando lee los estudios de la Universidad de las Islas Caimán sobre las propiedades y beneficios de comer chocolate en cantidades industriales:

Añadiría además, más que nada por justificar el comportamiento de la madre vintage que todas las cualidades y aptitudes que desarrollan y potencian los disfraces no sólo resultan de aplicación a los vástagos de nuestras entretelas, sino también a sus ascendientes, al menos en nuestro caso, aunque a lo mejor es debido a que su intelecto está un poco croqueta, también se lo digo. Y es que no sólo la heredera desarrolla su imaginación y creatividad eligiendo el disfraz en cuestión y luego interpretando su papel en modo Off Broadway. No. La necesidad agudiza el ingenio y la madre vintage sabe perfectamente que unas cortinas son materia prima que trastornaría al mismísimo Rhett Butler o al Capitán Von Trapp. Y a partir de ahí y con la llegada del interné y del ebayismylife, la neurona no descansa y todo es posible. En Granada y en general.

Para muestra e inspiración del respetable, cualquiera de las fotografías de esta entrada de hoy y este vídeo de Nuria Pérez con gran profusión de ideas increíbles:

Que ustedes se inspiren, disfracen y diviertan a tope de pagüer. Nivel Muchachada Nui.

¡Feliz Miércoles!

Mary Wilson

 

 

Viernes: Metafísica Infantil.

Prioridades:

“- Mamá, para la vida lo más más más importante es la compañía.

– ¡¡¿¿Cómo dices??!!

– Sí… el agua también, claro, pero después de la compañía. La comida también es necesaria, pero menos…

– Pero sin agua y sin comida, ¡te mueres!

– Ya bueno, pero para estar solo…

– (…)

– También hace falta un techo (sic), pero es muy secundario…”

Ya lo dice la filmografía de López Vázquez, no es bueno que el hombre esté solo. Y para la heredera, comer está claramente sobrevalorado. Conceptualmente hablando, también se lo digo, porque cualquier parecido de esta teoría con la realidad es pura coincidencia. Y no es que a la que suscribe le parezca mal este romanticismo, qué va, es que a este plan de mucha compañía, un estómago sin fondo y pocos víveres le veo unas pocas de lagunas.

¡Feliz Viernes!

Mary Wilson