Viernes: Metafísica Infantil.

img_7798Política exterior:

“-(…) Pues Roosevelt fue el primer presidente que celebró Thanksgiving Day oficialmente… Por cierto, mamá, el presidente de los Estados Unidos de ahora… Trump… ¿es familia de Kennedy?

– No, mujer… ¿Por qué van a ser familia? Si no se apellidan igual ni nada…

– Es que los Kennedy eran muy de política (sic)… Pero luego los mataron, ¿sabes? Primero a John, luego a Robert…”

No sé qué asociación de ideas ha generado el intelecto de la heredera para relacionar a los Kennedy con Trump, pero miedo me da preguntar. Sobre todo por la coletilla final de los asesinatos. De verdad se lo digo: esto nuestro no está pagado.

¡Feliz Viernes!

Mary Wilson

Palabras para Julia: Satisfaction.

No. No lo tengo todo muy claro en lo que a maternidad se refiere. Más bien, todo lo contrario: muy pocas cosas aparecen como indiscutibles en el intelecto bineuronal de la madre vintage. Lo demás, como diría un buen amigo, se va aclarando over the march: la que suscribe va enfrentándose a los asuntos según se presentan, como los orcos ante la puerta negra a los jinetes de Rohan. O al revés, que aún estoy dudando sobre si soy montaraz o criatura de Saruman.img_7804Por eso, aquí estoy, manteniendo el tipo, como cuando en plena edad del pavo, glugluglu, las amiguis te dicen que te comportes con naturalidad porque acaba de entrar el chico que te gusta. Y actúas con toda la naturalidad del mundo, la misma exactamente que usas cuando te caes en la calle o cuando bajas de la cinta de correr en el gimnasio. Sí, así. Con ese mismo andar sexy, esa mirada interesante de Jesús Quintero y esas frases épicas de Braveheart. Pues igual, pero en madre. Lo que viene siendo hacer el Peter Sellers en el fragor de la maternidad. O sea, unas risas.img_7805Así que, paciencia, querida heredera. Si hay algo que interiorizo cada día es que al fin y al cabo, lo de ser madre no es más que un título, y como decía Mafalda, en esta escuela nos doctoramos el mismo día. Y si hay algo que he aprendido en el ejercicio de mi cargo y las funciones anexas al susodicho es que nuestros itinerarios curriculares son diferentes, pero que ambos conducen a la graduación. No a la alcohólica, a la otra, que si ya lo de ser progenitora es una montaña rusa en condiciones de sobriedad, no quiero ni imaginar lo que supone experimentar el apasionante mundo de la maternidad puesta de estupefacientes y sustancias lisérgicas hasta las cejas. Aunque, qué sabe nadie, esta aventura rodeada de dragones y con una banda sonora de sitares puede tener su puntito.img_7802Dice Serrat que a menudo los hijos se nos parecen y así nos dan las primeras satisfacciones. Y a mí, qué le voy a hacer, ya siento hacerle la cobra a Joan Manuel, lo que me da alegría es haber aprendido a entender y valorar todo lo que nos separa. Y descubrir que siendo distintas, siguiendo caminos diferentes, muchas veces el destino termina siendo el mismo. Y eso es una de las pocas cosas claras que aparecen como indiscutibles en el intelecto bineuronal de la madre vintage. Eso, que te quiero infinito y que podríamos sobrevivir a un holocausto nuclear sólo con chocolate. Y sin holocausto nuclear.

¡Feliz Jueves!

Mary Wilson

El pinchadiscos: Winter Valley Song.

A mí denme verano, señores. Por el bien de mi temperatura corporal, porfaplís, que voy camino de convertirme en la viva imagen de Jack Torrance, y luego ya saben lo que viene, REDRUM, y hacer astillas todas las puertas de casa a hachazo limpio. Que sí, que este hombre tenía la cabeza un poco regular, pero qué quieren, con ese frío me parece normal. Lo raro sería que no le hubiera afectado ninguna zona cerebral y tuviera la personalidad de Sor Citröen. Yo le entiendo y de hecho estoy pensando promover una reforma del Código Penal e incluir las heladas como atenuantes de la responsabilidad penal. Muy cualificadamente, hombre ya!

Sin embargo, y ya se habrán apercibido de ello, queridos followers, como mujer de contrastes, a la que suscribe, firma y rubrica, las canciones de invierno le ponen tontorrona. Y eso que hay un buen número de temazos de sol, amor y verano que le trastornan y que ocupan lugares muy muy principales en el hit parade de su corazón. Sí, pero no. Vaya usted a saber si es por la nostalgia que le provoca la nieve, por las luces en la calle, los cristales empañados, la ausencia de Sonia y Selena, yo quiero bailar toda la noche y toda la movida a tope, o la falta de riego cerebral por las heladas. A mí las canciones de invierno me ponen. No en el sentido bíblico. En el otro. Ustedes me comprenden.

Y a veces, además de hablar del invierno y de la nieve, dicen algo más. Entonces les declaro amor eterno más allá de la muerte, como Quevedo, pero sin gafas y sin pelo en la cara. Suena ya mientras se escapan los copos Fountains of Wayne, Winter Valley Song:

¡Feliz Lunes!

Mary Wilson

 

Viernes: Metafísica Infantil.

Más cine por favor:

“- Cuando sea mayor y pueda soportar los dolores de la vida… ¿podré ver Dos en la Carretera?”

Las hermanas Brönte han vuelto. Sí, las dos juntas atrapadas en un cuerpo de 9 años. Dada la disposición al drama y las expectativas de la heredera, me da en la nariz que llegado ese momento, decepción es un término que se va a quedar muy, muy corto.

¡Feliz Viernes!

Mary Wilson

Reflexiones de la madre vintage: Gracias.

Me van conociendo, ustedes. Rancia como el Varón Dandy y castiza como una mercería en Pontejos. Más vieja que el hilo negro, queridos followers y más clásica que una traducción de La Guerra de las Galias. Una Alaska en versión tradicional, yo soy así y así seguiré, y sin Vaquerizo. Pero, ay, maifréns, que el bilingüismo va a llegar, como el milenarismo, para trastocar todos los estándares y celebraciones de la madre vintage, y por cuestiones escolares y de idioma, se ha visto poseída, junto con la heredera, por el espíritu colono al más puro estilo Thanksgiving Day.  Y rellena como el pavo. Eso es así._dsc6906No se asusten, que la cabra, en este caso la que suscribe, tira al monte, así que no va a claudicar en esto de incorporar tradiciones venidas de Plymouth Rock, donde no ha estado nunca ni, como decía el otro, piensa volver. Pero una de las palabras sagradas y de obligada pronunciación en casa de la madre vintage, junto con buenos días, por favor y perdón, es gracias, así que esta celebración nos ha venido que ni pintada para reflexionar sobre el particular, que no es el patio de mi casa, sino el asunto que nos ocupa. Y como a la retromadre, una lista lo que más, se ha puesto en modo Lina Morgan ON, agradecida y emocionada, bajando las escaleras mientras estira la pierna derecha y la izquierda al ritmo de la melodía y repartiendo besos con la mano. A diestra y a siniestra. A troche y a moche. A quien sea._dsc7545Porque sí, porque se ha venido muy arriba, ya saben cómo es, porque children see, children do, y porque ser conscientes de lo que somos y tenemos alrededor es bien, qué digo bien, es mejor, el espíritu del pavo relleno le impulsa a dar gracias a todo el que pasa por este blog o por nuestra cuenta de instagram, a cascoporro o en pequeñas “diócesis”, a toda esa gente que ha llegado a nuestra vida para hacerla mejor hasta el punto de convertirse en amigos y casi en familia, conceptualmente hablando. Gracias a las personas que han querido ponerse delante del objetivo fotográfico del alter ego de la madre vintage, a todos los que han compartido esa pasión y sus locuras con ella o han soportado estoicamente su obsesión. Tienen el Cielo ganado._dsc6718Y por supuesto gracias a la heredera, y al padre vintage, y a todos los amigos que hacen que todos los días, buenos y malos, que de todo hay en la viña del Señor, me hagan sentir una mujer afortunada. Un poco croqueta, sí, al borde del TOC, también, pero afortunada. Con la sensación de Fräulein María en Sonrisas y Lágrimas, no de ser monja, sino de que en algún lugar de mi vida he tenido que hacer algo bueno para recibir tanto hoy. Pensarán que me he dado al alcohol y estoy en plena fase de exaltación de la amistad, pero no. Lo mío viene de serie, en estado sobrio y sin bebidas espirituosas. Y gracias también por eso, que me ahorro una pasta, oigan.

¡Feliz Jueves!

Mary Wilson

 

 

El pinchadiscos: Maybe tomorrow.

sdfSe me ha hecho bola, sí, lo reconozco. Me vine muy arriba en plan Señorita Escarlata, a contraluz mientras el sol se ponía y bañaba la tierra roja de Tara, poniendo a Dios por testigo de que no me pillaría el toro never, pero los acontecimientos me superaron, acabando por los suelos como un castillo de naipes, Heraclio Fournier, of course, va usted a comparar la sota de bastos con el equivalente de la baraja francesa. Ná que ver.

En resumen, que tengo unas cuantas entradas a medias, otras tantas en la cabeza, y fotografías a cascoporro para ilustrar todo ello. Lo que viene siendo un fin de año a tope de pagüer, si es que consigo organizarme los tiempos y la azotea vintage antes de que llegue Ramón García con su capa a la Puerta del Sol y nos explique de nuevo lo de los cuartos y todo el asunto de la relojería castiza.

Pero eso, ya lo pensaré mañana, como Escarlata. O como nuestro último descubrimiento musical, los Diamond Hands, Maybe Tomorrow:

¡Feliz Martes!

Mary Wilson

El pinchadiscos: Tell her no.

Keep calm, maifréns. No voy a colarles por aquí una filípica acerca de los numerosos estudios que avalan la necesidad de decir que no en términos educativos y pedagógicos e incluso las bondades para los estados mentales de las personas humanas (y de las otras, que como las meigas, haberlas haylas, por lo visto). Ya saben que la madre vintage, al menos en lo que la heredera se refiere, en menos que canta un gallo, se pone en modo tricórnico ON, o sea, en estado benemérito y activa la máquina de reñir y de negarse y entra en bucle. A corto plazo los resultados son insatisfactorios, también se lo digo, pero esto es una carrera de fondo. Pero de fondo de inversión.

Dicho lo cual, y partiendo de la base de que la madre vintage tiene el corega mental un poco despegado, ténganlo en cuenta ustedes, queridos followers, a la que suscribe con el no le pasa como al sacerdote aquel con el pecado: que no es partidaria. Mucho mejor el sí, donde va a parar, que da más alegría y buen rollo, que el no, que debería extinguirse como palabra aceptada por la RAE. O limitarse para casos de fuerza mayor. Exceptuando, eso sí, la música, que debe permanecer intacta. Un poco como lo que ocurre con la cucaracha, que como bicho debería desaparecer de la faz de la tierra por repulsivo e inservible, pero como canción ha sido el alma de muchas fiestas, el inicio de muchas congas y debe continuar por los siglos de los siglos. Está bien, no es un buen ejemplo, por eso les traigo hoy a The Zombies, Tell Her No:

¡Feliz Lunes!

Mary Wilson