Reflexiones de la madre vintage: Cosas que sí.

Hay cosas que son bien. Que pasan o las haces y te dan la vida. Que te vienes arriba, vaya. Y te pasas el resto del día (o de la existencia, vaya usted a saber) con la sonrisa en la cara.  Esas cosas que le reconcilian a uno con el género humano y con el mundo en general, que en el día a día suele ser un entorno hostil al que enfrentarse en modo Rambo ON, con la cinta en el pelo, el cuchillo en la boca y más sudado que Paquirrín en una rave.8740831924_209f051fba_o

  1. La gente con sentido del humor. Sobre todo la que se ríe de sí misma. Pero la que se ríe de verdad, no la que dice “vaya pelos que traigo hoy, jaja” o “pues parece que he cogido kilos, jiji”. No. Me refiero a la que dice “hoy me he peinado como un Ángel de Charlie, pero de Charlie Rivel” o “he engordado tanto que estoy a dos kilos de que Greenpeace me proteja.” Esa gente.
  2. El chocolate. Ustedes pensarán: “como a todo el mundo”. Ja! Chocolate sí en cualquier estado, color, cantidad o calidad. La madre vintage (y la heredera, porque la genética es así) podría alimentarse sólo y exclusivamente de chocolate. Dieta más sana no hay porque ya lo dicen las redes sociales: es resultado del cacao, que es un fruto y sale de una planta,  así que cuenta como ensalada.
  3. Comer. En general. Cualquier cosa. Además del chocolate. Así le va a mamá vintage en cuestiones basculísticas.8720421786_b57e9ab28b_o
  4. Las expresiones antiguas, en desuso, castizas o cañís. Por ejemplo, la madre vintage es muy de “fetén”, “mercar”, “ambigú”. Es que se pone toda loca cuando las oye.
  5. Las minifaldas. Cierto es, negarlo sería una necedad, que Dios, la naturaleza, el karma o como lo quieran ustedes llamar, no le han bendecido con las piernas de Elle McPherson, pero ya lo dicen La Costa Brava: “las chicas modernas enseñan las piernas.” Y las de los 60 (las de la década, no las del Club, aunque para hacer el yeyé cualquier edad es buena).
  6. La gente que sonríe y da los buenos días. Y que dicen cosas agradables porque sí, porque le da la gana. Amor sin límites y con frenesí.8724378011_9772aa5229_o
  7. El amoniaco. Ya lo dije aquí: Amoniaco is the new black. Da igual si tienes que limpiar la mancha de pintalabios que ha dejado tu rorro en el sofá que si tienes que limpiar la escena de un crimen. El amoniaco es la respuesta. Y mata cualquier ser viviente, bien por aplicación directa vía chorretazo, bien por inhalación de sus vapores, en un kilómetro a la redonda. Un arma de destrucción masiva en toda regla.
  8. Cortarse el pelo. Sí, la retromadre es consciente de su pedrada mental. Pero, queridos followers, ya sabéis que es una mujer de contrastes. Siempre ha sido fan fan de los pelos largos (para hacer trenzas y coletas con la raya bien rectita y el resto bien tirante, con efecto lifting), pero en cuanto se pone a ello, su vocecita interior y la serendipia ponen en sus narices peluquerías y tentaciones cortopeliles. Y vuelta a empezar. De hecho, ha sido escribir esto y tener que bajar a hacerse la coiffure. No digo más.
  9. Los melocotones con piel. Se lavan, se frotan con un trapito y se les va la pelusilla. Aún diría más: la piel de los melocotones. Es que sin ella, el melocotón sabe menos, queda como huérfano. Y eso se extiende a la corteza del queso. Y sí, madres del mundo, ya sabe que es malísimo y que se le van a pegar las tripas como si se tragara un chicle. Pero el mundo es de los que arriesgan. Temeridad es su segundo nombre.8737827394_3ff283bda4_o
  10. La Venganza de Don Mendo. Nivel tesis doctoral. De memoria y carrerilla.
  11. Los absurdismos. Desde Jardiel Poncela hasta La Hora Chanante, pasando por los Monty Python y las películas de Cuerda. Es que no puede resistir la llamada de la tontería.
  12. Las rayas. En la ropa, se entiende; no las de sustancias no permitidas y /o estimulantes. Bastante adicción crean ya las de los tejidos. 8716394847_b18cdd774b_o

“No se vayan todavía, aún hay más”. Pero se lo contaré después de la publicidad. O sea, otro día.

¡Feliz Jueves!

Mary Wilson

8 comentarios en “Reflexiones de la madre vintage: Cosas que sí.

  1. Jajjajaaj!! podría estar viendo “La hora chanante” vestida con mi camiseta de rayas y comiendo melocotones con piel durante semanas!!! Eres mundial, y sentido del humor es lo que tu tienes guapa!! Muuac

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