Reflexiones de la madre vintage: Opiniones.

_DSC2975Pocas explicaciones y confusas. Ésta es la conclusión a la que he llegado. Porque diga lo que diga uno, siempre habrá quien saque punta. Y quien tenga mil opiniones distintas y se sienta con la aptitud y la actitud suficientes para la crítica. Con esto de la globalización, el interné y toda la movida a tope, no es difícil que todo el mundo tenga la sensación de que en cualquier momento ha de expresar lo que piensa sobre cualquier tema. Pero no. Créanme: no es necesario. La humanidad puede sobrevivir sin que manifestemos lo que pensamos, incluso con ese puntito de adoctrinamiento que a veces adorna nuestro discurso. Máxime si se trata de asuntos de Estado tan fundamentales como el atuendo de la heredera._DSC2961

Pensarán algunos de ustedes que la culpa es del otro, que lo enseña, y que entonces está justificado que se opine, se debata y se critique. ¡Ñec! Error. Craso error. Porque la que suscribe no se refiere a eso en concreto. Ni en abstracto, siquiera. Determinados comportamientos, prácticas y asuntos no por ser públicos han de estar sometidos al escrutinio general. Y, aunque lo estuviesen, nuestra vida no depende de ellos, de hecho en la mayoría de los casos, ni siquiera se ve afectada. ¿Es necesario entonces dar nuestra opinión? Mi respuesta en este caso es siempre la misma: si lo que vamos a decir no va a hacer del mundo un lugar más agradable, es mejor guardar silencio. Los demás no necesitan saber que nos horripilan los zapatos que se han comprado en las rebajas o que pensamos que su nuevo corte de pelo parece hecho a machete. Y menos si no los conocemos de nada. El anonimato y la distancia que nos dan las redes sociales no puede utilizarse para alcanzar niveles de grosería y maldad máximos. O para repartir lecciones de maternidad o civismo a diestra y siniestra que nadie nos ha pedido._DSC2973

Así que la conclusión, en la teoría, es ésa: pocas explicaciones y confusas. Mientras la tolerancia y la educación no impregnen las redes, es mejor no dar cuartos al pregonero. En la práctica, ya lo saben, la madre vintage se engorila y la teoría se viene abajo como un castillo de naipes y acaba contándoles todo, con pelos y señales, como hay que contar las cosas. No le hagan mucho caso, tiene la cabeza un poco regular últimamente.

¡Feliz Miércoles!

Mary Wilson

 

4 comentarios en “Reflexiones de la madre vintage: Opiniones.

    1. No te preocupes… No fue nada, ya sabes eso de que no hace daño quien quiere, sino quien puede. Sólo es que al hilo de un comentario desagradable de alguien que ni conozco, ni es seguidora ni nada, me quedé pensando en ello. Un beso enorme, super fan (ya sabes que es mutuo!)

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s