La Rentrée.

Ja sóc aquí! Frótense los ojos, pellízquense, pínchense alfileres bajo las uñas si quieren, pero no. No es un espejismo ni un holograma: la madre vintage ha vuelto. Después de marear mucho la perdiz, que ya me dirán ustedes si no es caprichoso el refranero español metiendo a las perdices en esto cuando de toda la vida los que han dado vueltas son los pollos a l’ast, pero eso es otra cuestión que no nos ocupa en este momento y que trataremos como diría la niña de El Exorcista, “a su tiempo”. Como digo, después de darle muchas vueltas al cómo, cuándo y con qué retomar la actividad bloggeril y retro, porque debe ser que la neurona de madre que lo encuentra todo se ha tomado unos días más de vacaciones y no aparecía por ningún lado el momento de volver, con la frente marchita aunque no tanto, que soy viejuna pero lo sigo petando, me he puesto en modo María Jiménez ON y he canturreado el consabido “se acabó”. Me he sentado por primera vez, porque ya se sabe que una madre vintage cuando coloca sus posaderas, tengan el tamaño que tengan, oigan, no venimos aquí a faltar, en el sofá, silla, banco o taburete siempre es la primera vez que lo hace en todo el día, y he empezado a llenar el folio en blanco. Porque sí, esto es un blog, pero una es más rancia que un frasco de Varón Dandy y si no es con papel y ejercitando la motricidad fina la inspiración no hace acto de presencia. Caprichosas que son las musas, ya ven. flor1El caso es que me senté, café solo y sin azúcar en mano, que ya saben ustedes que es bebida de potenciales psicópatas y asesinos en serie, y empecé a escribirles de nuevo. Y después, comme d’habitude, me vine arriba y preparé tres entradas seguidas para el blog, pero muy muy arriba, tan engorilada que me daba golpes en el pecho a lo King Kong, pero sin trepar a ningún rascacielos, entre otras cosas porque en nuestra ciudad carecemos de ello y sería bastante ridículo, y una sufre de vértigo cada vez que ella misma con su mismidad se acerca a un precipicio y/o acantilado o, en su defecto, es la heredera la que hace equilibrios en el alambre o cerca de algún despeñadero. Pero no nos desviemos por los cerros de Úbeda, que seguro que también hay abismos y me entran los mareos: tienen ustedes, para bien o para mal, según los gustos, madre vintage para rato, señores.

Ahora bien, la retromadre vuelve muy arriba y con las pilas Cegasa a tope de pagüer, pero con gran dolor de su corazón y de su cuerpo serrano porque las vacaciones se han acabado, también se lo digo. Que sí, que todo ha de tener un principio y un final y qué bien que nos lo hemos pasado, gran éxito de crítica y público, chimpún chimpún, pero me alegro más cuando lo que tiene principio y fin es el curso o la jornada laboral, o los pimientos asados. Por lo que sea.

Será bueno, pues, recordar, al menos durante unos minutos, para ir entrando en faena mientras nos abrochamos los cinturones y nos acomodamos en nuestros asientos, que todavía podemos disfrutar de los últimos coletazos estivales y que, como dicen Airbag, Septiembre aún es verano:

¡Feliz Miércoles y Feliz Vuelta al Cole!

Mary Wilson

3 comentarios en “La Rentrée.

  1. Es que a los artistas como tú el mar les produce un efecto paradójico: por un lado les inspira, pero por otro les quita las ganas de trabajar.

    En todo caso ya sabes que lo importante del final de verano es tener con quién pasar el invierno, y de eso a ti te sobra.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s