Reflexiones de la madre vintage: Deberes.

Se lo voy a decir así rapidito y a media voz para que no me lapiden ni me condenen a la hoguera. ¡¡¡Es una bruja, es una bruja, hay que quemarla!!! Qué se le va a hacer, una es rebelde porque el mundo la ha hecho así y por más que intente no llevar la contraria, no hay manera: cada día que pasa está más asalmonada. Como las truchas. Porque sí, queridos followers, la madre vintage está a favor de los deberes. Aquí es donde ustedes a) siguen leyendo con los ojos abiertos como dos huevos duros a ver con qué peregrina argumentación justifico mi locura; b) cierran la ventana del navegador convencidos de que me falta un verano y que el siguiente tampoco es el mío; o c) parten, misteriosamente, del mismo axioma y se quedan asintiendo con la cabeza y con abundantes gestos de aprobación y signos de exclamación a las razones que les voy a dar. Cinco, señores, cinco. Me las quitan de las manos:

  1. Alguna vez les he contado que una de las cosas que quiero que la heredera aprenda antes de hacerse mayor es el valor del esfuerzo. Salvo que quiera ser tronista de MHYV o protagonizar un polígrafo del Sálvame, en cuyo caso, es mejor que me dé antes un cocktail de barbitúricos a lo Marilyn y que yo no lo vea. En caso contrario, en caso de que tenga otras aspiraciones en la vida, tendrá que trabajar duro, todos los días, toda su vida. Porque está muy bien que se nos acepte a cada uno como somos, pero no hay nada malo en querer ser la mejor versión posible de nosotros mismos. Y salvo eso del sueldo para toda la vida del Nescafé y los juegos de Loterías y Apuestas del Estado, no conozco a día de hoy, manera alternativa a conseguir las metas y/o sueños de uno que currando a tope de pagüer. Y a veces, ni así.
  2. Otrosí, que dirían en los escritos jurídicos, y aunque resulte paradójico, otro de los valores a transmitir al vástago de mis entretelas es la libertad. Y, respetos al máximo en ese y en todos los demás aspectos, pero trabajar la autonomía es fundamental para ello. Enfrentarse al volver del colegio a dos o tres ejercicios y resolverlos con lo aprendido y asentar así los conocimientos, para la madre vintage es bien. Muy bien.
  3. A pesar de que yo recuerdo cantidubidubidá de cosas que aprendí cuando iba al colegio, illo tempore, allá por el año 2 d.C., época en la que hice deberes a cascoporro, fui moderadamente feliz y a la que sorprendentemente sobreviví, y que se me han quedado en el subconsciente neuronil para los siglos de los siglos, he de reconocer que voy croqueta a niveles estratosféricos con el paso de los años y asomarme a los deberes de la heredera me refresca la memoria. Y que “aprendamos” juntas, me parece una de las mejores manera de compartir el tiempo. Y a mí retoña también, que me lo confesó el otro día tras la ración de cuentas pertinentes, lo cual me llenó de orgullo y satisfacción como a JuanCar.
  4. Seré rara, no les digo yo que no, pero cuando decidí traer al mundo a la heredera, pensé que su educación era cosa mía. Mía y del padre vintage, I mean. Delegar toda la parte académica a la escuela o al tiempo que pasa en ella me parece un error. Primero porque habrá aspectos en que pueda entender mejor las peculiaridades de su carácter y sus inquietudes, segundo porque habrá conexiones de las materias con la vida ordinaria (que es la de todos los días, no la soez) que pueda enseñarle a aplicar y tercero porque habrá cosas relacionadas con lo que está aprendiendo en el colegio que a mí me interesa que trabaje al mismo tiempo. Por lo que sea. Es lógico, deseable y conveniente que profesionales formados y motivados, con la idea de tener material sensible en sus manos (haberlos, haylos, no son una leyenda urbana), se encarguen de esos contenidos, pero que no sean los únicos me parece primordial.
  5. Al margen de consideraciones sobre la cantidad óptima de minutos al día y la calidad de los deberes, esto es, sobre qué tipo de ejercicios deberían traerse a casa, que eso es asunto que requeriría ser tratado “a su tiempo” (ya saben que la madre vintage es muy fan de la Niña de El Exorcista), y respetando siempre la idea de que los niños tienen que tener vida después del colegio y tiempo para jugar y para hacer lo que les dé la santa gana, desde mi humilde opinión y mi manera contracorrientista de ver la vida, es preferible que la heredera invierta treinta minutos al día haciendo un poco de cálculo, o una redacción, o un dibujo, o aprendiendo la circulación de la sangre o la pesca del cangrejo de río en la provincia, a pasar ese tiempo delante de la pantalla de la televisión anestesiada por una de las series lerdas de Disney Channel. O cazando pokemons mientras bizquea, que cualquier día le da un aire y queda así para el resto de su vida. Palabrita de madre vintage.

Processed with VSCO with b1 presetComo todo en la vida, es cuestión de gustos, prioridades y enfoques. Y aunque la heredera no lo sabe aún (y yo tampoco la saco de su ignorancia en ese asunto), la madre vintage no tiene la verdad absoluta. Yo sólo se lo cuento, ya saben, por si hay alguna otra salmónida buscando el camino corriente arriba. Y porque si no lo hago, se me queda ahí dentro y se me hace bola. Como el filete.

¡Feliz Miércoles!

Mary Wilson

14 comentarios en “Reflexiones de la madre vintage: Deberes.

  1. Muy buena entrada aunque aquí no estoy de acuerdo en todo contigo….yo no recuerdo en 1 de EGB sacar deberes, eso empezo por tercero o cuarto y aun así era poquito al principio , nos dab tiempo a todo.
    Estoy a favor de que investiguen en casa, y desde luego que yo me considero super responsable de la educación academica de mis hijas , no creo que sea solo del cole, porque lo que se refiere a eduacion ( buenos modales, etc) eso es solo cosa mia! pero no me parece muy normal que manden para casa divisiones por dos cifras sin haberlas explicado en clase, es decir que por mucho que a mi no me importe explicarselas a mis hijas , yo no soy su profesora.
    En casa tienen que aprender a estudiar a investigar y completar a lo mejor lo que no pueden hacer en el cole pero no terminar en casa lo que no hacen allí, eso no me parece bien y no estare de acuerdo nunca porque yo no les mando al cole el cepillo de dientes porque en casa no me ha dado tiempo, verdad??????
    Pero que sepas que no eres rara, en el cole de mis hijas hay muchisimas madres a favor de los deberes!
    Muchos muchos besos y sigo siendo muy fan tuya! 😉 pero de acuerdo en todo, todo no podiamos estar!

    Me gusta

    1. Creo que en el fondo sí que estamos de acuerdo, Carol. En la entrada de hoy no he entrado a valorar el contenido de los deberes ni la duración de los mismos porque ahí hay mucha tela que cortar, ni tampoco he entrado a cuestionar la metodología de los docentes, porque creo que hay también mucho que decir ahí. Por supuesto que no tenemos que sustituir al profesor y explicar lo que no viene explicado de clase, ni en primero de primaria han de traer la misma cantidad de ejercicios que en cuarto ni del mismo tipo, faltaría más. Sólo rompo una lanza en favor de los deberes porque creo que su existencia es necesaria y positiva, siempre y cuando sean ajustados a lo explicado en clase, a las necesidades del niño y en unos tiempos razonables. Respecto a lo que tú comentas sobre los deberes no estoy a favor, cómo iba a estarlo, pero eso creo que entra más en qué tipo de deberes que en el hecho de los deberes en sí. Y por lo que dices, creo que estamos de acuerdo en realidad porque yo no estoy hablando de esos deberes a los que tú te refieres, sino a los que deberían ser. Y otra cosa, que comentas tú también, lo mismo que la educación académica creo que debe ser compartida, la otra también, y eso lamentablemente en muchos sitios brilla por su ausencia, pero ya que pasan muchas horas en el colegio, qué menos que enseñarles a comer en la mesa, normas cívicas, etc. Debe ser una labor compartida en su conjunto. Por eso y por todo lo que he dicho creo que no tenemos posturas tan diferentes 😉

      Me gusta

      1. 🙂
        Mi pequeñá matización.
        La educacion académica tiene que ser responsabilidad del colegio, centro eduactivo con apoyo de la familia y la eduación se adquiere en casa y debe ser fomentada tambien por los colegios, centros educativos!
        Hay tiempo para todo en esta vida y tiempo para adquirir muchos habitos, lo malo es que hoy en dia todo va antes de tiempo, y al final entre todos nos cargamos la epoca mas maravillosa que es la infancia!

        Me gusta

      2. Ya sabía yo que estábamos de acuerdo, jeje. Yo creo que debemos compartir esa educación unos y otros, cada uno con mayor o menos grado de implicación según cuál sea el ámbito, familiar o escolar. Luego de los deberes, pues también estamos de acuerdo, de lo que estoy a favor es de que traigan dos o tres ejercicios que afiancen lo que han hecho en clase, no algo que no han trabajado en el cole, y que puedan acabar en un tiempo prudencial y no tenerles toda la tarde atufados con la tarea. De esos deberes hablo yo y esos son los que defiendo 😉 Un beso Carol, y gracias por estar siempre por aquí, estemos o no de acuerdo 😉

        Me gusta

  2. Pues yo, as always, estoy de acuerdo contigo, nos solo con el enunciado, sino con todos y cada uno de los motivos. Luego ya habría que profundizar muy mucho sobre la cantidad y calidad de los deberes, a qué edad proceden, y porqué el mundo ha cambiado una barbaridad en los últimos treinta años y la educación y la forma de enseñar ha evolucionado tan poco. Además creo que son una buena herramienta para que vayan aprendiendo a gestionar su tiempo y a aprovecharlo, y es que yo he descubierto muy tarde que el tiempo es más elástico de lo que parece y solo es cuestión de aprovecharlo bien y quiero que el heredero lo descubra pronto. Besos

    Me gusta

    1. Claro, esa es otra cuestión. La primera parte es sí o no y luego ya hay que decidir cuantos y de qué tipo. Y ya si nos ponemos, qué tipo de educación queremos porque por nuestra experiencia personal veo que adaptar la metodología a los nuevos tiempos solo tiene beneficios. Y es un poco esquizofrénico que vivan en un mundo ultra moderno en el resto y que en lo académico sea tan obsoleto. Pero en condiciones normales, creo que aportan más cosas buenas que malas. Y yo estoy un poco croqueta, pero tampoco he salido mal del todo.

      Me gusta

  3. Me he metido a leer la metafísica de los viernes de la heredera y de paso ya este post, te voy a decir una cosa, que comentaba yo hace unos días en snapchat. Yo que soy además de hija de mis padres, niña de la EGB y adolescente de BUP y COU no me siento para nada traumatizada por haber vivido una infancia con deberes, y no puedo estar más de acuerdo con lo que has dicho, con todas esas cosas que te enseñan los deberes más allá de los conocimientos, ese tipo de valores y aptitudes que te vendrán bien para la vida adulta. Que quizás en determinados centros o algunos profesores sobrecarguen de deberes, puede ser, como también lo era en mi época, pero lo siento no estoy nada de acuerdo con esta campaña a favor de suprimirlos. Nosotras llegábamos a casa cuando no había extraescolar (igual es que ahora tienen todos los días) a las 5:30, merendábamos, quizás incluso veíamos algo la tele y a hacer los deberes, después cuando estaban acabados ya era tiempo de leer, jugar o ponerte de charlotea con la abuela hasta la hora del baño y de la cena, y repito: si arrastro algún trauma infantil desde luego ninguno tiene que ver con los deberes.

    Me gusta

    1. Eso mismo pienso yo, que mis taras mentales nada tienen que ver con los deberes, que me han aportado muchas más cosas buenas que malas. Y sí, a mí también me da pereza ponerme (y me daba en su momento), como también me da pereza ahora pasar el aspirador, por ejemplo, pero eso es otra cosa. Y sí, por preferir, prefiero pasar la tarde hablando de otras cosas y haciendo otras tareas que planchar o hacer deberes, pero no es cuestión de lo que yo prefiera (o la heredera) sino de lo que sea beneficioso. Me alegra coincidir en nuestro punto de vista, un besooooo!

      Me gusta

  4. No había yo parado a pensar en estos temas…me quedan un poco lejanos todavía porque mi nene empieza el colegio al año que viene. Pero me tienes ya convencida del tó. Otrosí digo yo también y, a mayor abundamunto (que otra cosa no, pero el palabrerío jurídico lo controlo muy a mi pesar…) que a la que le van a venir bien los deberes del hijo es a la menda…que por las justas te coloco cuatro ríos en el mapa. Qué facilidad de olvido. ..

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s